miércoles, 17 de febrero de 2016

Alzheimer, las mujeres tienen más riesgo que los hombres

Su incidencia aumenta de manera exponencial después de los 65 años.
Llevar una copia de la variante del gen llamado ApoE4 confiere un riesgo sustancialmente mayor para la enfermedad de Alzheimer en las mujeres que en los hombres, según revela un nuevo estudio realizado por investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en California, Estados Unidos.
Los científicos llegaron a estas conclusiones mediante el análisis de datos sobre un gran número de personas mayores a las que se siguió en el tiempo y se observó si habían pasado de tener buena salud a padecer deterioro cognitivo leve, desde donde la mayoría pasa a desarrollar la enfermedad de Alzheimer con los años, o la enfermedad de Alzheimer en sí.
El descubrimiento tiene implicaciones para los terapeutas genéticos, clínicos y pacientes individuales, así como para los diseñadores de ensayos clínicos, además de que podría ayudar a arrojar luz sobre las causas subyacentes de la enfermedad de Alzheimer, un síndrome neurológico progresivo que resta memoria a sus víctimas y capacidad de razonar. Su incidencia aumenta de manera exponencial después de los 65 años y, según la Asociación estadounidense de Alzheimer, la enfermedad tiene un costo de más de 200 millones de dólares anuales (144 millones de euros).
El número de mujeres con enfermedad de Alzheimer es muy superior al de los hombres, debido, en parte, a que las mujeres, en promedio, viven más, pero la mayor longevidad explica sólo una parte del aumento de la susceptibilidad de las mujeres a la enfermedad de Alzheimer. “Incluso después de corregir por edad, las mujeres parecen estar en mayor riesgo”, afirma el autor principal del estudio, Michael Greicius, profesor asistente de Neurología y Ciencias Neurológicas y director médico del Centro Stanford para Trastornos de la Memoria.
En esta investigación, que se publica este lunes en la revista ‘Annals of Neurology’, Greicius y sus colegas analizaron los registros de más de 8.000 personas, la mayoría de ellas mayores de 60 años, que fueron monitorizadas a través del tiempo en uno de 30 centros de Alzheimer de todo el país.
Los registros se almacenaron en dos grandes depósitos, disponibles al público. En el primero, los investigadores analizaron las evaluaciones clínicas de 5.000 personas cuyos resultados de los exámenes fueron normales al principio y 2.200 personas que inicialmente habían mostrado signos de deterioro cognitivo leve. En ambos grupos, ser portador de ApoE4 aumentó la probabilidad de la enfermedad de Alzheimer, como se esperaba.
Pero una mirada más detallada reveló que entre los que inicialmente parecían normales, este aumento del riesgo fue sólo marginal para los hombres mientras que las mujeres que portaban la variante de ApoE4 tenían casi el doble de probabilidades de progresión a deterioro cognitivo leve o enfermedad de Alzheimer que las que no lo poseían. “Nuestro estudio mostró que, entre los controles sanos de más edad, tener una copia de la variante de ApoE4 confiere un riesgo considerable de enfermedad de Alzheimer en las mujeres, pero no en los hombres”, resume Greicius.
La segunda base contiene datos de imagen y mediciones de varias sustancias bioquímicas del líquido espinal que pueden servir como biomarcadores útiles de deterioro cognitivo leve y enfermedad inminente final de Alzheimer. El análisis de los registros de mil pacientes de esta base de datos no sólo confirmó el efecto diferencial de ApoE4 sobre las mujeres frente a los hombres, sino que también dio pistas que pueden ayudar a los científicos a comenzar a explorar, y tal vez algún día explicar, los mecanismos moleculares que vinculan ApoE4 al Alzheimer, según Greicius.
El gen ApoE es una como una receta para una proteína importante para el transporte de sustancias grasas en el cuerpo, algo que es particularmente importante en el sistema nervioso central, puesto que la función del cerebro depende de la rápida reorganización de esas sustancias grasas a lo largo de y entre las membranas de las células nerviosas.
El gen ApoE existe en tres variedades, apoE2, apoE3 y ApoE4, dependiendo de las variaciones heredadas en la secuencia del gen. Como resultado, la proteína que el gen especifica también está disponible en tres versiones, cuyas estructuras y transporte de la sustancia grasa, difieren.
La mayoría de las personas son portadoras de dos copias de la variante del gen ApoE3, una de cada padre, pero alrededor de una de cada cinco personas lleva al menos una copia de ApoE4 y un pequeño porcentaje tiene dos copias ApoE4. Numerosos estudios que se remontan a la década de 1990 han confirmado que ApoE4 es un factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer, con una sola copia de ApoE4 aumentado ese riesgo el doble o el cuádruple. Llevar dos copias confiere diez veces más riesgo de enfermedad de Alzheimer.
Estudios previos
Uno de los muchos estudios, publicado en 1997 en ‘The Journal of the American Medical Association’ (JAMA), sugiere que las mujeres portadoras de ApoE4 están en mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer que los hombres que lo tienen. Pero por diversas razones, no se siguió esta investigación y los médicos y los científicos que diseñan los ensayos clínicos han tendido a desestimar esta distinción hasta ahora, señala Greicius.
En 2012, un estudio de imagen realizado por el equipo de Greicius mostró diferencias provocativas en la función cerebral en las mujeres frente a los hombres portadores de ApoE4 incluso cuando eran todavía completamente asintomáticos. “La conectividad cerebral en los hombres ApoE4 no difirió mucho de ser normal. Pero la conectividad en las mujeres ApoE4 sí, recuerda. Eso me convenció de que este es un fenómeno real”.
Los desarrolladores de fármacos para la enfermedad de Alzheimer ya están prestando mucha atención a si sus participantes en sus ensayos clínicos tienen una copia de la variante de ApoE4, puesto que estudios previos han mostrado un efecto diferencial sobre los que llevan el gen frente a los que no son portadores.
Según Greicius, harían bien también en diferenciar entre el efecto de un fármaco candidato en las mujeres que tienen el gen ApoE4 frente a los hombres. Mientras tanto, los investigadores básicos pueden preguntarse por qué existe esa diferencia, puesto que el esfuerzo por responder a esa pregunta puede revelar un importante mecanismo molecular o un conjunto de ellos que explique el efecto diferencial, propone este experto.
Para Greicius, la diferencia del efecto de ApoeE4 entre el hombre y la mujer implica que los médicos deben realizar diferentes enfoques para los pacientes con esta variante del gen en función de su sexo. 
fuente alzheimer7.com
de fecha 19-11-15

El alzheimer podría detectarse a partir del olor de la orin


Un estudio logra identificar qué ratones han desarrollado o desarrollarán la enfermedad a partir de las señales odoríferas en su orina
se están desarrollando numerosos estudios para hallar un biomarcador fiable que permita diagnosticar el alzheimer de forma temprana, mucho antes de aparezca el deterioro cognitivo propio de la enfermedad. Un marcador que, según un estudio dirigido por investigadores del Centro Monell de los Sentidos Químicos en Filadelfia (EE.UU.) y del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), podría encontrarse en la orina. O más concretamente, en el olor de la orina.
Como explica Bruce Kimball, director de esta investigación publicada en la revista «Scientific Reports», nuestros estudios previos se habían centrado en los cambios de olor provocados por fuentes exógenas como los virus y las vacunas. Y ahora hemos visto que las señales odoríferas en la orina pueden ser alteradas por cambios en el cerebro que se producen comúnmente en la enfermedad de Alzheimer.
Tal es así que, dado que las señales odoríferas aparecen en la orina antes de que se presenten los síntomas clínicos de la enfermedad, es posible que puedan ser utilizadas para desarrollar una prueba no invasiva para su diagnóstico precoz. Es más; «este hallazgo también podría tener implicaciones para otras enfermedades neurológicas», destaca Bruce Kimball.
Señales odoríferas
En el estudio, los investigadores analizaron las señales odoríferas –o lo que es lo mismo, los olores– en la orina de tres modelos animales de enfermedad de Alzheimer: los denominados ‘ratones APP’, en los que se introducen genes humanos precursores de la proteína beta-amiloide para que desarrollen desarrolla una enfermedad neurológica equivalente al alzheimer.
Los análisis químicos permitieron identificar señales odoríferas características para cada uno de los tres modelos. Unos olores en la orina que, además, resultaba fácilmente distinguibles de los que producen los ratones libres de alzheimer. Y es que los cambios en el olor no obedecían a la aparición de sustancias nuevas, sino a los cambios en las concentraciones de las sustancias presentes en cualquier orina.
A partir de los resultados, los investigadores fueron capaces de identificar si el ratón tenía o no la enfermedad a partir de los olores en su orina. De hecho, también fueron capaces de predecir la cantidad de placas de beta-amiloide que tenían los ‘ratones APP’ en función de los olores de su orina.
¿Futuro marcador?
En consecuencia, ¿se ha identificado, por fin, un marcador fiable de la enfermedad de Alzheimer? Aún no. Como indican los autores, «nuestros resultados sugieren que las señales odoríferas características están relacionadas en mayor medida con la presencia de un gen subyacente que con la presentación de alteraciones patológicas en el cerebro».
Sin embargo, se trata de un primer paso. Además, concluyen los investigadores, «necesitamos muchos más estudios para identificar y caracterizar las señales odoríferas asociadas al alzheimer en humanos».

Fuente Alzheimer7.com

Origen del Alzheimer

El investigador de la UCR explicó que el Alzheimer es causado por una proteína relacionada con el funcionamiento normal de las neuronas. Las áreas que primero afecta son el olfato y el gusto, razón por lo cual los pacientes pierden el apetito y bajan de peso; posteriormente provoca efectos en las áreas del lenguaje, motoras y pierden su independencia.
En las etapas más avanzadas de la enfermedad, destalló el geriatra, la persona pierde la relación con el medio, presenta problemas para hablar, reconocer, caminar y moverse, sonreír y mantener la cabeza levantada. Los músculos se ponen rígidos y se pierde la capacidad para tragar.
Según Coto, la enfermedad de Alzheimer es la forma más frecuente de demencia en nuestro medio, aunque hay otros tipos de demencias que tienen causas diferentes, por lo que insistió en la importancia del diagnóstico.
Otra esfera en la que hay un cambio muy importante a causa del Alzheimer es en el comportamiento, debido al daño que se produce en las zonas del cerebro. La persona enferma puede perder la noción del entorno, desorientarse y ponerse agresiva, violenta, sensible o muy negativa.
El Dr. Coto insistió en que una forma de prevenir esta enfermedad es tener buenos hábitos desde edades tempranas, como cuidar la salud mental, dormir bien y las horas suficientes, tener espacios para socializar, una dieta sana y hacer ejercicio.
el contacto social es fundamental. “El adulto necesita comunicación, hablar mucho, hacer cosas que les guste, como tejer, salir a tomar café, asistir a una reunión a la iglesia o aprender a tocar un instrumento musical. Todas estas cosas ayudan a mantener la mente ocupada.

fuente alzheimer7.com

Alzheimer, la enfermedad del olvido

Alzheimer, la enfermedad del olvido
Buena salud mental ayuda en su prevención
En Macondo, el pueblo en donde transcurre Cien años de soledad, a las personas enfermas se les borraron los recuerdos. Olvidaron su nombre, la noción de las cosas, la identidad de las personas y los recuerdos de su infancia, hasta caer en una especie de “idiotez”.
Esta referencia a “la enfermedad del insomnio” en la obra del escritor Gabriel García Márquez está relacionada con las manifestaciones del Alzheimer, una enfermedad que provoca de manera progresiva que la información se borre del cerebro.
Así lo explicó el Dr. Fernando Coto Yglesias, gerontólogo e investigador del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), ante un grupo numeroso de estudiantes del Programa Integral de la Persona Adulta Mayor (PIAM) de la UCR, de cuidadores y de familiares de personas con Alzheimer.
Si bien por lo general esta demencia se asocia a las personas de la tercera edad, el galeno aseguró que no todos los adultos mayores la padecen, ni es una condición particular de esta etapa de la vida.
Hay situaciones que pueden simular una demencia, como las depresiones -muy comunes en la tercera edad- o los efectos de ciertos medicamentos, aclaró. Por este motivo, la expresión “demencia senil” no es correcta, ya que hay personas de 100 años y más que no tienen problemas mentales.
Sin embargo, cuando la enfermedad aparece ya no hay marcha atrás. El deterioro de la memoria y de otras habilidades mentales es progresivo y aún no hay cura para esta demencia.
“Conforme la enfermedad avanza se va requiriendo asistencia, porque esta es una enfermedad que incapacita a las personas. Primero se requiere ayuda para hacer las compras, manejar el dinero y los medicamentos, y después para cosas tan básicas como alimentarse, bañarse y vestirse”, comentó.
fuente Alzheimer7.com 
de fecha 22-1-16


TusViejos

"Quédate aquí dijo la mujer aparentando afecto. Aquí vas a estar bien. Verás correr a los perritos y te vas a entretener." Luego puso una bolsa con pañales a su lado y una nota escrita que decía: "Me llamo John King; padezco la enfermedad de Alzheimer", y desapareció, abandonando al anciano en una pista de carreras de perros.

La que abandonó al anciano era Sue Gifford, mujer de cuarenta y un años de edad. El anciano abandonado era su propio padre, de ochenta y dos años, y víctima de Alzheimer. Para librarse de la carga que significa esa enfermedad, la hija lo llevó a una pista de carreras de perros y lo abandonó en su silla de ruedas. El juez la condenó a seis años de prisión. 

Este caso, que apareció en uno de los periódicos de Estados Unidos, conmovió a toda la comunidad. Se sabe que la enfermedad de Alzheimer es dolorosa. Deja a la persona totalmente inhabilitada. No puede valerse por sí misma en nada. Es un caso patético del ser humano que ha perdido lo mejor que tiene: la chispa de la inteligencia. Esa es la condición de la víctima de Alzheimer. Es una muerte en vida.

No obstante, hay una ley universal que descansa sobre el ser humano: "Honra a tu padre y a tu madre, para que disfrutes de una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios" (Éxodo 20:12).Es el quinto mandamiento del decálogo de Moisés. 

Abandonar a los padres ancianos por cualquier causa que sea, y especialmente si es sólo por quitarnos de encima el estorbo que ellos nos resultan, no es sino ingratitud, desprecio y sobre todo deshonra.

En muchos lugares hay excelentes establecimientos especializados para prestar la atención debida a los ancianos. Y muchos hijos, con sabiduría y cariño, internan allí a sus progenitores inhabilitados. En algunos casos especiales y según las circunstancias esta puede ser una buena opción, sobre todo si los hijos no los abandonan, los visitan y están pendientes de sus necesidades demostrando preocupación y ternura.

Sin embargo, cuando se da el caso de hijos que no tienen la facilidad de internar a sus ancianos padres en lugares como esos, tiene que ponerse en juego otros recursos. Aquí es donde entra un amor muy especial y un cariño único.

El mandamiento de honrar a los padres viene de Dios. También viene de Dios, para quien lo desee, la inspiración, la paciencia y la determinación de proceder conforme a los eternos y justos mandamientos divinos.

Honremos a nuestro padre y a nuestra madre. Algún día seremos nosotros quienes estemos en sus zapatos.

Fuente 
pagina la mano que te guía
publicado por Bárbara Martinez

Linea de ayuda en New York

 si esta atravesando un problema que no puede resolver la linea de ayuda de la Asociación de Alzheimer en New York puede orientarte, llame ahora sin costo alguno 

Helpline: 800.272.3900

martes, 16 de febrero de 2016

Generalidades de la enfermedad de Alzheimer

¿Cuales son las causas de la enfermedad de alzheimer?
No se sabe exactamente, aunque la investigación intenta aclarar los factores desencadenantes de los cambios que se producen en el tejido cerebral de todos los enfermos. Se sabe que la enfermedad es mas común en edades avanzadas, que la genética puede influir en algunos casos, e incluso que podría haber factores ambientales, deficiencias hormonales o dietas que pudieran contribuir a desencadenar la enfermedad.

Cada vez hay mas personas diagnosticadas de Alzheimer ¿Es una enfermedad que va en aumento?.
Cada vez es mayor la esperanza de vida y por tanto hay un mayor número de personas mayores, por lo que serán cada día mas los enfermos de Alzheimer. Además, las personas consultan mas al médico y los facultativos suelen estar mas atentos al desarrollo de la enfermedad en sus pacientes.

¿Se debe decir al paciente la enfermedad que padece?
Cada persona reacciona de una manera, pero es mejor que sepa la verdad, aunque a veces convenga hacerlo poco a poco.

¿Qué puede hacer la familia?
Cuidar del enfermo y darle todo su cariño. Y la tarea no es fácil. Nadie está preparado para ser cuidador de un ser querido que sufre una enfermedad de Alzheimer. La información sobre la enfermedad, sus repercusiones y sus consecuencias es absolutamente necesaria. Tanto las administraciones autonómicas y locales como las asociaciones de familiares de enfermos cuentan con guías con consejos prácticos para aprender a manejar la situación y pueden proporcionar el apoyo psicológico que se va a necesitar.

¿Se puede heredar el Alzheimer?
Es posible, pero son casos muy raros (1%) y suelen darse en personas menores de 55 años. La opinión general es que los genes únicamente contribuyen a aumentar la susceptibilidad de una persona a padecer la enfermedad, pero la gran mayoría de los enfermos no lo son por transmisión genética.

¿Cuales son los primeros síntomas?
El síntoma primordial de comienzo de la enfermedad es la perdida de memoria inmediata, es decir, no saber que está haciendo en ese momento o lo que hizo hace unas horas. Otro de los cambios es la pérdida de interés por las cosas, la pérdida de concentración o su incapacidad para tomar decisiones. También aparece la desorientación y extraños cambios de humor, derivados muchas veces de su apreciación de que algo no va bien en su cerebro.

¿Los enfermos son conscientes del inicio del Alzheimer?
Aproximadamente un 30% de los enfermos no son conscientes de que su cerebro está enfermando y buscan explicaciones racionales para lo que les ocurre: por ejemplo, lo achacan a la edad.

¿Es cierto que las personas que han desarrollado una actividad intelectual tienen menos posibilidades de desarrollar la enfermedad que las que no lo han hecho?
La enfermedad no entiende de capacidades intelectuales, pero es verdad que en la práctica las personas acostumbradas a utilizar el cerebro presentan menos casos. No obstante, hay quien asegura que, como contra partida, cuando desarrollan la enfermedad, esta tiene un curso más rápido.

¿Es posible tomar precauciones para evitar su aparición?
No se sabe lo suficiente acerca de la enfermedad como para poder recomendar algún tipo de precaución.

¿Afecta por igual a hombres y a mujeres?
Por igual. Aunque hay un mayor número de enfermas, es solamente porque la mujer vive mas años que el hombre y, por tanto, es mayor su número.

¿El progreso de la enfermedad es igual en todos los pacientes?
Aunque en todos los casos se produce un deterioro progresivo, el curso de la enfermedad nunca es igual. En algunos casos el avance en el deterioro es rapidísimo, mientras que en otros el avance es más lento. Tampoco todos experimentan los mismos síntomas.

Desde el momento del diagnóstico de la enfermedad, ¿cuánto tiempo puede vivir el paciente?
Aunque depende de diversos aspectos, sobre todo de los cuidados, podría decirse que el tiempo de supervivencia estará alrededor de quince años.

¿Existe un tratamiento curativo?
No existe actualmente un tratamiento farmacológico curativo de la enfermedad. Si hay, en cambio, tratamientos farmacológicos y no farmacológicos que aminoran la velocidad de progresión de la enfermedad detectada tempranamente y que mejoran la sintomatologìa y la calidad de vida de los enfermos.

¿Està mejor el paciente en una residencia?
Depende. En principio, la mayoría puede permanecer en su hogar y ser tratado en su entorno, aunque en algunos casos con la enfermedad avanzada puede que haya que recurrir a un centro donde se le proporcionen todos los cuidados sanitarios, humanos y ambientales que necesita.

Para cuidarlo en casa, ¿qué tipo de profesionales podrían ayudarme?
En el cuidado diario serán muy útiles especialistas como un fisioterapeuta, un terapeuta ocupacional, un psicólogo, enfermera o auxiliar psicogeriàtrico, un geriatra, 

¿En què consiste la afasia?
Se caracterizan por trastornos de la producción y de la expresión del lenguaje. Los elementos anómalos producidos reciben el nombre genérico de parafasias. Habitualmente se acompaña de alexia y agrafia.

¿En qué consiste la apraxia?
Es la pérdida de la capacidad de llevar a cabo movimientos aprendidos y familiares, a pesar de tener la capacidad física (tono muscular y coordinación) y el deseo de realizarlos

¿En què consiste la agnosia?
Es la interrupción en la capacidad para reconocer estímulos previamente aprendidos o de aprender nuevos estímulos sin haber deficiencia en la alteración de la percepción, lenguaje o intelecto. Los tipos de agnosias se relacionan con las distintas modalidades sensoriales: visual, auditiva, táctil…

¿Hay ejercicios o actividades que puedan ayudar a estos enfermos a ser menos dependientes?
Sì, existen diversas técnicas de fisioterapia, de terapia ocupacional y aprendizaje que permiten a los enfermos de Alzheimer realizar diversas tareas mas o menos complicadas que no serian posibles sin estas técnicas especiales.

Fuente: plusesmas.com
y http://alzheimeruniversal.blogspot.com/2011/12/preguntas-frecuentes-sobre-alzheimer.html#axzz1rptyqaZW

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