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miércoles, 17 de febrero de 2016

¿Tengo Alzheimer?

La Asociación Mundial de Alzheimer realizó un estudio que reveló afecta al 12% de nuestros envejecientes. La enfermedad de Alzheimer es degenerativa, progresiva e irreversible. Entre  sus factores de riesgo citamos el envejecimiento, la genética, antecedente familiar, bajo nivel cognitivo y falta de estímulo cerebral. Si consumes droga, alcohol o alimentos con alto contenido en grasa  su probabilidad aumenta.  

Cambios de humor, conducta y personalidad,  así como problemas del lenguaje y desorientación, pueden  ser señal de alerta. La perdida de memoria dificulta realizar  actividades. 

No demores consultar un  neurólogo.  Tu calidad de vida  dependerá de la  atención que recibas.

 ¿Prevención? Comer sano, ejercitar cuerpo y mente.  No temas, no estas solo, cuentas con la Asociación. Dominicana de Alzheimer en  atención primaria Plaza de la Salud para orientarte. 

Suéltales tú carga y aclara dudas. 


raquel demorizi

Particularidades del alzheimer en pacientes muy jóvenes


Esta enfermedad  es la causa de demencia más frecuente en la población anciana
Extendida y frecuente entre las personas mayores, la enfermedad de alzheimer es difícilmente concebible en jóvenes dotados de una buena salud física y con una actividad profesional y familiar. ¿Existen factores de riesgo? ¿Cómo diagnosticar, seguir y ayudar a estos particulares enfermos?
Alzheimer precoz: la genética apenas influye
Solamente 0,7% de las personas enfermas de alzheimer (EA) es portador de un gen defectuoso. Sin embargo, cuando la enfermedad tiene un origen genético se manifiesta más rápidamente. Tanto es así que 18% de los afectados menores de 60 años padece alguna forma genética de alzheimer.
El profesor Bruno Dubois, neurólogo del Hospital Pitié-Salpêtrière, explica: “Existen tres genes identificados. Su transmisión es autosómica dominante, lo cual quiere decir que una persona que padezca una versión alterada del gen llevará fatal la enfermedad y la transmitirá, según las estadísticas, a la mitad de su descendencia”.
Entre las causas encontramos algunas de orden genético (como la apolipoproteína E4), aunque, a diferencia de las mutaciones anteriores, éstas sólo aumentan la probabilidad de desarrollar la enfermedad, de la misma manera que otros genes determinan nuestro sexo o hacen que seamos más propensos a sufrir una patología cardiovascular.
Alzheimer: ¿Cuáles son los primeros síntomas en la población menor de 60 años?
«Al contrario de lo que ocurre en el caso de personas mayores, dónde los síntomas de la EA se superponen a los de otras patologías, entre los pacientes más jóvenes éstos se manifiestan de forma más «pura» y característica», explica el especialista.
“Los trastornos de la memoria a corto plazo son comunes para la totalidad de los afectados de la enfermedad de alzheimer”.

fuente Alzheimer7.com de fecha 5-10-15

Origen del Alzheimer

El investigador de la UCR explicó que el Alzheimer es causado por una proteína relacionada con el funcionamiento normal de las neuronas. Las áreas que primero afecta son el olfato y el gusto, razón por lo cual los pacientes pierden el apetito y bajan de peso; posteriormente provoca efectos en las áreas del lenguaje, motoras y pierden su independencia.
En las etapas más avanzadas de la enfermedad, destalló el geriatra, la persona pierde la relación con el medio, presenta problemas para hablar, reconocer, caminar y moverse, sonreír y mantener la cabeza levantada. Los músculos se ponen rígidos y se pierde la capacidad para tragar.
Según Coto, la enfermedad de Alzheimer es la forma más frecuente de demencia en nuestro medio, aunque hay otros tipos de demencias que tienen causas diferentes, por lo que insistió en la importancia del diagnóstico.
Otra esfera en la que hay un cambio muy importante a causa del Alzheimer es en el comportamiento, debido al daño que se produce en las zonas del cerebro. La persona enferma puede perder la noción del entorno, desorientarse y ponerse agresiva, violenta, sensible o muy negativa.
El Dr. Coto insistió en que una forma de prevenir esta enfermedad es tener buenos hábitos desde edades tempranas, como cuidar la salud mental, dormir bien y las horas suficientes, tener espacios para socializar, una dieta sana y hacer ejercicio.
el contacto social es fundamental. “El adulto necesita comunicación, hablar mucho, hacer cosas que les guste, como tejer, salir a tomar café, asistir a una reunión a la iglesia o aprender a tocar un instrumento musical. Todas estas cosas ayudan a mantener la mente ocupada.

fuente alzheimer7.com

Alzheimer, la enfermedad del olvido

Alzheimer, la enfermedad del olvido
Buena salud mental ayuda en su prevención
En Macondo, el pueblo en donde transcurre Cien años de soledad, a las personas enfermas se les borraron los recuerdos. Olvidaron su nombre, la noción de las cosas, la identidad de las personas y los recuerdos de su infancia, hasta caer en una especie de “idiotez”.
Esta referencia a “la enfermedad del insomnio” en la obra del escritor Gabriel García Márquez está relacionada con las manifestaciones del Alzheimer, una enfermedad que provoca de manera progresiva que la información se borre del cerebro.
Así lo explicó el Dr. Fernando Coto Yglesias, gerontólogo e investigador del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), ante un grupo numeroso de estudiantes del Programa Integral de la Persona Adulta Mayor (PIAM) de la UCR, de cuidadores y de familiares de personas con Alzheimer.
Si bien por lo general esta demencia se asocia a las personas de la tercera edad, el galeno aseguró que no todos los adultos mayores la padecen, ni es una condición particular de esta etapa de la vida.
Hay situaciones que pueden simular una demencia, como las depresiones -muy comunes en la tercera edad- o los efectos de ciertos medicamentos, aclaró. Por este motivo, la expresión “demencia senil” no es correcta, ya que hay personas de 100 años y más que no tienen problemas mentales.
Sin embargo, cuando la enfermedad aparece ya no hay marcha atrás. El deterioro de la memoria y de otras habilidades mentales es progresivo y aún no hay cura para esta demencia.
“Conforme la enfermedad avanza se va requiriendo asistencia, porque esta es una enfermedad que incapacita a las personas. Primero se requiere ayuda para hacer las compras, manejar el dinero y los medicamentos, y después para cosas tan básicas como alimentarse, bañarse y vestirse”, comentó.
fuente Alzheimer7.com 
de fecha 22-1-16


martes, 16 de febrero de 2016

Alzheimer: Adaptándonos a una nueva situación

El Alzheimer demanda adaptación. 

El afectado, su cuidador principal y su entorno necesitan adaptarse a los cambios que esta enfermedad implica. La experta Cristina Pérez colaboradora experta en InfoElder, nos brinda una serie de consejos para adaptarnos a esta nueva situación.
El Alzheimer  es una enfermedad que afecta a cerca de 650.000 personas en España. Quienes se ocupan de su cuidado y bienestar suelen ser familiares cercanos, como cónyuges o hijos, que terminan  haciendo girar su vida en torno a la enfermedad. Ésta situación es comprensible y normal, pero termina traduciéndose en tensión y malestar por parte del cuidador, que descuida sus propias necesidades y cuidados.
En el momento del diagnóstico  y en el transcurso de la adaptación a una nueva situación, la noticia produce un gran impacto emocional que se traduce en sentimientos de tristeza, negación, rabia o ansiedad, entre otros. Y enfocamos nuestra energía en hacernos preguntas del tipo ¿por qué a mí? ¿En qué he fallado?… Sentimos la necesidad de socorrer y ayudar a nuestro familiar.
Y sí hay una idea clave que debemos tener en cuenta a la hora de cuidar de alguien, es aprender a cuidarse uno mismo, más y mejor; esto se hace imprescindible para mantener la propia salud y bienestar personal, así como para cuidar mejor de nuestro familiar. Un coche nos es muy útil y nos hace más sencilla muchas veces la vida, desplazándonos de un lado a otro, pero si no realizamos cambios de aceite, ruedas o llenamos el depósito, un día nos quedaremos parados en mitad de la carretera. Así somos nosotros, somos una máquina que necesita unos cuidados, tantos físicos, como emocionales, y si descuidamos estas necesidades, nos pasará lo mismo que al coche, no tendremos energía para seguir.
Sin embargo, muchos cuidadores piensan que es egoísta atender a sus propias necesidades cuando tienen un familiar que se encuentra en peor condición que ellos. Cuidar a alguien supone un desgaste de energía y cuando nos exigimos demasiado y nos olvidamos de nosotros, comienzan a aparecer unas “señales de alarma” que nos indican que no estamos bien, la situación nos agota. Algunas de estas señales son: dificultades para conciliar el sueño, sensación de cansancio continuo, problemas de memoria, aumento o disminución del apetito entre otras cosas.

fuente Infoelder ayuda a la tercera edad

lunes, 16 de febrero de 2015

Encontrando el medico adecuado para la demencia tipo Alzheimer





Lugares para comenzar
Su Asociación de Alzheimer local puede proporcionar una lista de Alzheimer y demencia especialistas en su área.

Los expertos estiman que un médico experto puede diagnosticar la enfermedad de Alzheimer con más del 90 por ciento de exactitud.
El primer paso en el seguimiento de los síntomas es encontrar un médico que se sienta cómodo. Muchas personas se comuniquen con su médico de atención primaria regular o internista acerca de sus preocupaciones con respecto a la pérdida de memoria. Los médicos de atención primaria a menudo supervisan el proceso de diagnóstico sí mismos.

Su médico de cabecera lo puede canalizar con un médico que se especializa en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Alzheimer y demencias relacionadas.

Los especialistas incluyen:

Neurólogos, que se especializan en enfermedades del cerebro y el sistema nervioso
Los psiquiatras, que se especializan en los trastornos que afectan el estado de ánimo o la forma en que funciona la mente
Los psicólogos con formación especial en pruebas de memoria y otras funciones mentales




Nota: pueden tomar la información que deseen  pero solicitamos a quienes nos visitan  colocar siempre el nombre de su autor y/o la fuente de donde ha sido tomado, respetemos para que nos respeten.

domingo, 6 de enero de 2013

No es lo mismo de lejos que de cerca


Debemos sentirnos  preocupados porque  notamos que los casos de  enfermedad de Alzheimer no son aislados cada vez el Alzheimer aparece en  edades más tempranas y por doquier encontramos conocidos. No es lo mismo ver las familias llevar el día a día, luchando con sus pacientes, que ver que esta enfermedad toca las puertas de su hogar, entra y se instala allí. No es lo mismo verla de lejos que de cerca. Eso me está pasando a mí con un ser querido que inicia este proceso.

Quienes conviven con la enfermedad  exponen que es  realidad muy dura, con un vistazo hacia atrás  tenemos que agradecer a la Asociación Dominicana de Alzheimer lo que ha logrado desde su fundación , prácticamente con las manos vacías ha luchado y hecho conciencia en la población sobre esta enfermedad incapacitante, la mas incapacitante de todas dándola a conocer, y apoyando al paciente y cuidadores en el trayecto, dura tarea ha sido, y aunque genera satisfacción  hay decepción en cuanto al avance medico.

La Asociación se traza anualmente  metas y objetivos los cuales con ayuda de Dios se van cumpliendo y el apoyo de todo el que se siente comprometido, son muchos los que están caminando tomados de la mano con los directivos, pacientes, profesional médico, familiares y público en general interesado en asistir a las conferencias, talleres y toda actividad programada.

Aunque esta asociación carece del fondo suficiente para trabajar no se detiene, trabajan constantemente con perseverancia y optimismo. Pero el ánimo cae en los afectados cuando asiste a las conferencias y solo se oye hablar de investigaciones y posibilidades, no hay nada nuevo y me pregunto ¿Cómo se ha de sentir el paciente y familia ante esta respuesta?

Todo es posibilidades hasta el medicamento, nada es esperanzador solo paliativos, pero el final es el final, para unos rápidos y para otros menos rápido no hay cambios en el proceso, progresara con rápidas zancadillas.

Desde que se descubrió la enfermedad en la primera paciente llamada Agusta se dice lo mismo, no hay un diagnostico certero sino aproximaciones hasta que se hace la  autopsia post mortem. Con la única ventaja que los profesionales al llegar el paciente a consulta si saben ya con que tratan y no están buscando la quinta pata al gato por desconocimiento como  en sus inicios.
No obstante hay mucha gente indiferente con este problema, los medios de comunicación no lo abordan a menos que alguien asista con este único propósito a un programa de radio o televisión o escriba en algún periódico o revista sobre el mismo. Por lo contrario el Alzheimer no es abordado por nadie de forma preocupante e interés.

Hace falta un local donde reciban atención las personas de bajo recursos, pues ir a una residencia requiere un costo que no está al alcance de cualquiera, es enfermedad costosa tanto económica como emocional.

No es fácil ante tan poca esperanza para los afectos tomar decisiones y caminar con valentía, el agotamiento no tarda en aparecer sino hay orden en la familia y turnos.

Si es difícil para ti asimilar el diagnostico lo es para el paciente que en sus inicios se siente asustadizo  porque hay momentos en los que se  pregunta qué le pasa a mi cabeza,  se me olvidan las palabras , siento como agua dentro de ella, le cuesta expresarse y la enfermedad avanza.
Un día te conoce, y aunque  olvide el  nombre, sabe que eres alguien querido y cercano en otras ocasiones te llamara con lo que le salga o te ha de confundir con alguien.
No podemos negar que los medicamentos actuales hacen buen trabajo y que son muy importantes por lo tanto no pueden dejar de tomarlos. Tranquilizan al paciente, haciéndolo sentir relajado y se  logra enlentecer el declive  de la enfermedad.  Suministrando el adecuado según cambia de fase la enfermedad. Sin descuidar orientar a los cuidadores para que no se vayan primero por el agotamiento ni  se sientan solos en esos momentos de angustia. Esta enfermedad es larga, un año tras otro durante  años es duro. Al familiar le cambia todo en la vida intentando sostener  la esperanza de una solución mañana  

La falta de memoria, la desorientación en espacios conocidos, la dificultad para realizar las labores cotidianas son señales que indican  que la enfermedad de Alzheimer empieza a hacer su aparición.

Un fallo de memoria no siempre es Alzheimer, el problema está cuando se tiene mucha dificultad para recuperar el dato. Además en algunos  se dan cambios de carácter, manías, obsesiones.

Finalmente hay que sostenerse en la fe, y aunque la enfermedad no tiene cura todavía, el tratamiento aporta lo suficiente solo debemos continuar apoyándonos y orando y saldremos victoriosos.
 

Autora
Raquel Demorizi



Nota: pueden tomar la información que deseen  pero solicitamos a quienes nos visitan  colocar siempre el nombre de su autor y/o la fuente de donde ha sido tomado, respetemos para que nos respeten.

domingo, 15 de julio de 2012

La memoria perdida

En las fotografías tomadas a Auguste Deter en 1902, aparenta tener más de los cincuenta y dos años que en realidad tiene en ese momento. Su marido acaba de llevarla a la clínica psiquiátrica de Frankfurt del Meno, alegando que se siente incapaz de seguir haciéndose cargo de ella en casa.

Auguste está confundida e inquieta, la persigue la idea paranoica de que su marido mantiene una relación amorosa con una vecina y, a veces, ya no lo reconoce. En la carta que adjunta su médico de cabecera a los profesionales de la clínica refiere que Auguste padece serios problemas de memoria, así como de insomnio. A tal efecto, sugiere el diagnóstico de «parálisis cerebral».

El 26 de noviembre de 1901, un día después de la hospitalización, Alois Alzheimer sostiene una conversación con la nueva paciente. «Sentada en la cama, los ojos llenos de angustia», es la primera frase que escribe en el expediente. Le pregunta cómo se llama. «Auguste» ¿Su apellido? «Auguste», responde. ¿Como se llama su marido? «Creo que Auguste» ¿Está casada? «Con Auguste».

Cuando Alzheimer le pregunta cuánto tiempo lleva en la clínica responde: «Tres semanas». A continuación le muestra algunos objetos: un lápiz, una pluma, una llave y un puro; si bien es capaz de nombrarlos, no se acuerda de ninguno cuando Alzheimer le pregunta por ellos un poco más tarde.

A la hora de la comida –coliflor con carne de cerdo– le pregunta qué está comiendo. «Espinacas», contesta. Cuando le pide que escriba las palabras «La señora Auguste Deter», después de «señora» ya no sabe qué más se suponía que tenía que escribir.

Dos días más tarde, Alzheimer anota en su expediente que la mujer está «continuamente exasperada, angustiada» y un día después «angustiada, se resiste a todo». A las preguntas de dónde piensa que está, cuándo nació y cómo se llama, la paciente no es capaz de responder a ninguna de ellas.

Durante casi cinco años, Auguste recibirá atención  médica en la clínica. En la etapa final de su existencia, Auguste vivirá postrada en su cama, incontinente y aturdida, acurrucada en posición fetal, en un estado, según las anotaciones de Alzheimer, «de deficiencia mental absoluta».

El expediente médico de Auguste Deter fue encontrado casualmente en 1995 en el archivo de la clínica psiquiátrica de Frankfurt, donde había estado clasificado por error en un legajo correspondiente a otro año. Dos años después se encontraron, además, cinco fotografías de ella. En su rostro podía advertirse con absoluta claridad la angustia que tanto había llamado la atención de Alzheimer.

Auguste falleció en la primavera de 1906; en las diversas secciones que Alzheimer tomó de su cerebro, encontró las anomalías típicas de lo que hoy en día se conoce como enfermedad de Alzheimer.

Placas y ovillos


En abril de 1906, Alzheimer recibe un telefonema desde Frankfurt: Auguste Deter ha muerto. No sólo pide que le envíen su cerebro, sino también su expediente, de unas treinta páginas. Relee sus apuntes y reconstruye la evolución de la enfermedad que, hasta la fecha, sigue siendo típica para los pacientes aquejados de esta patología.

Antes de su internamiento, en casa, la memoria de la mujer había empezado a fallar, con frecuencia vagaba inquieta por las habitaciones escondiendo objetos que después ya no era capaz de encontrar. Mientras cocinaba, se quedaba de repente sin saber qué hacer. Tras el ingreso en la clínica, su grado de desorientación había empeorado. Pensaba que vivía en Kassel (donde nació), que Alzheimer la estaba visitan en casa («Mi esposo llegará de un momento a otro»), ya no sabía qué año era y cuánto tiempo llevaba internada.

Afirmaba tener una hija de cincuenta y dos años de edad para, minutos después, contar que ella tenía cincuenta y seis, sin percatarse de lo absurdo de su afirmación(...). Al caer la noche, el desasosiego y la ansiedad se apoderaban de ella y se ponía a vagar por las salas, envuelta en sábanas y mantas. En ocasiones, pese a la política de no encierro que se propugnaba en el centro, no había más remedio que recluirla en una celda de aislamiento (...).

Del texto de la presentación, publicada en 1907 en el «Allgemeine Zeitschrift für Psychiatrie», se desprende que en Tübingen, Alzheimer presentó en primer lugar el cuadro clínico tal como lo había descrito en el expediente de la institución en Frankfurt.

Los resultados de la autopsia revelaron sin lugar a dudas que buena parte de la corteza cerebral estaba atrofiada. Alzheimer mostró distintas secciones en diapositivas y señaló las anomalías que había localizado en el tejido nervioso: ovillos extraños y depósitos proteicos. Había dibujado también algunos de esos ovillos. Estas anomalías, dijo, no encajaban en ningún cuadro clínico conocido. Todo hacía indicar que se trataba de una enfermedad aún desconocida, aunque se mostró esperanzado en que la investigación neuropatológica en proceso ayudara a definir sus características.

En Tübingen, un público compuesto por profesionales médicos, tuvo por vez primera la oportunidad de asomarse a las malformaciones cerebrales que, denominadas entonces «ovillos» y «placas», hasta la fecha siguen estableciendo el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer. No obstante, este momento histórico pasó desapercibido.

Una vez que Alzheimer terminó su exposición, el presidente del encuentro cedió la palabra a los presentes, pero nadie sintió el impulso de hacer un comentario, tan sólo él mismo llevaba una pregunta preparada. Durante la tarde, los presentes –entre los que se encontraba Carl Gustav Jung– se enfrascaron en un acalorado debate sobre el valor científico del psicoanálisis.

Al día siguiente, un periódico local publicó en sus páginas un extenso artículo sobre las apasionadas disputas en torno a Freud, mientras dedicó, literalmente, un escaso renglón a «un proceso patológico grave y raro que al cabo de cuatro años y medio causó la disminución de una destacable cifra de neuronas».

FICHA

Título del libro:  «Dr. Alzheimer, supongo».
Autor: Douwe Draaisma.
Edita: Ariel.
Sinopsis: Alois Alzheimer, James Parkinson, Hans Asperger, Gilles de la Tourette... fueron eminentes científicos cuyos nombres han quedado asociados a los trastornos mentales, comportamientos que tardaron siglos en tener una explcación científica.

fuente http://www.larazon.es/noticia/2305-la-memoria-perdida

Nota: pueden tomar la información que deseen  pero solicitamos a quienes nos visitan  colocar siempre el nombre de su autor y/o la fuente de donde ha sido tomado, respetemos para que nos respeten.

Definicion de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer, es la forma más común de demencia.
Esta enfermedad neurodegenerativa tiene síntomas que suelen confundirse con actitudes relacionadas a la vejez o al estrés. Para diagnosticar Alzheimer se realizan evaluaciones de conducta y cognitivas, y en ocasiones, de neuroimágenes.

A medida que progresa la enfermedad aparecen los típicos síntomas del Alzheimer: confusión mental, irritabilidad y agresión, cambios del humor, trastornos del lenguaje, pérdida de la memoria de largo plazo y una predisposición a aislarse a medida que los sentidos del paciente declinan.

Esta enfermedad ha sido catalogada como incurable y terminal, pero para fortuna de los pacientes y sus familiares, la cura del Alzheimer es casi un hecho. Científicos estadounidenses pudieron curar a ratones con Alzheimer y esperan conseguir los mismos resultados en seres humanos.

fuente
http://mujer.starmedia.com/salud/que-alzheimer.html

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Pacientes de Alzheimer pierden todo el control de todo

La enfermedad de Alzheimer es totalmente incapacitante no solo se pierde la memoria sino que se pierde toda capacidad hasta el punto de no desarrollar sus labores de la vida diaria.

La enfermedad es triste pues se vive sin vivir, está pero no está.

Poco a poco pierden capacidades sencillas, tales como desenvolverse en el trabajo que ha ejercido toda la vida, dificulta en hacer cálculos y manejar su propio dinero, le es difícil guiar vehículos, cocinar.

Poco a poco desarrolla apraxia para vestirse, comer, bañarse.
La apraxia es un trastorno del cerebro y sistema nervioso donde la persona es incompetente de efectuar  tareas cuando se les solicita.  Cuando la apraxia se desarrolla en una persona que previamente era capaz de realizar tareas o destrezas, se denomina apraxia adquirida.

Entre sus causas podemos citar.
·         Tumor cerebral
·         Afección que causa empeoramiento gradual del cerebro y el sistema nervioso (enfermedad-neurodegenerativa)
·         Demencia
·         Accidente cerebro vascular
·         Lesión cerebral traumática
 Puede que el paciente se torne  irascible, apático frío, violento, desconfiado, descuidado y perder  los buenos modales y cortesía  de un manotazo.
Va borrándose la memoria reciente por lo que les escuchamos repetir relatos del pasado una y otra vez con pormenores pero ineptos para  recordar que hace un momento la acaban de narrar. Es  frustrante para el paciente  y para sus allegados. 

El Alzheimer inicia con pequeños olvidos. Para la familia, amigos y relacionados entender la enfermedad es difícil y dolorosa. Principalmente  entender que esa persona solo esta  físicamente  ya que emocionalmente no lo está .  Es como mantener a alguien vivo conectado a un aparato, vive pero no vive. ¿Ven qué difícil es hasta de explicar?

YTirso Zúñiga,  autor de la tesis doctoral “Bioética y calidad de vida en ancianos con demencias”,
dice que quizás  debamos empezar por no olvidar que la ciruela fresca de la juventud algún día será una ciruela pasa y que los enfermos de hoy, podríamos ser nosotros, mañana.


autora raquel demorizi

fuente o referencia:
Kortte JH, Palmer JB. Speech and language disorder


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jueves, 29 de diciembre de 2011

Los tres escalones



Desde que mis padres fueron diagnosticados como pacientes de la
Enfermedad de Alzheimer todos los adultos de la familia hemos ido
aumentando nuestro conocimiento sobre esta patología.
Cursos, talleres y  libros nos han ayudado a ir reconociendo síntomas,
entendiendo actitudes, preparando estrategias y mejorando los recursos
internos  y personales.

Esta enfermedad supone un trance tan duro y amargo para los que
rodean al enfermo que todo lo que se pueda hacer para amortiguar
el daño emocional nunca será bastante.

Personalmente creo que la información es una buena ayuda en este sentido.
Nos da recursos para afrontar lo que hay y nos prepara para lo que vendrá.
Por eso he querido recordar las tres grandes fases que se aprecian en el
transcurso de la vida de un paciente de Alzheimer.

Un hecho innegable es que esta enfermedad no es igual en sus efectos
en cada afectado.
No hay dos enfermos iguales como no hay dos enfermedades de Alzheimer
iguales.
Así pues, dejando aparte las peculiaridades de cada caso,
se distinguen tres fases diferenciadas a lo largo de la vida de un enfermo de E.A.
Fase I• Percepción personal de que se comienza a perder la memoria.
 (Algunos enfermos verbalizan este hecho, mientras otros tratan de ocultarlo)
• Dificultad para recordar hechos de cierta importancia, ligera desorientación
del tiempo y el espacio.

• Dificultad para nuevos aprendizajes y para adaptarse a nuevos entornos.
(Los cambios no suelen ser bien recibidos)
Fase II• Desorientación grave del tiempo y el espacio.

• Problemas para encontrar la palabra precisa, que puede producir
una cierta frustración y que es el origen de una preferencia por frases cortas.

• Ligeras dificultades en la escritura y en operaciones de cálculo.

• Cambios ligeros de personalidad y carácter.
En esta fase pueden perderse fácilmente, no saben donde están ni
como regresar a su casa.
• Dificultad para reconocer lugares muy habituales y confusión
con la ubicación.
• Pérdida de la noción del tiempo, del día y la noche.
• Percepción errónea de distancias y tiempo, no se sabe el momento que se vive: verano o invierno, mañana o tarde…
• Dificultades importantes para el aprendizaje de cosas sencillas.
• No se reconocen personas, lugares, objetos, incluso, en ocasiones,
no se reconoce ni la propia imagen en el espejo.
• Problemas serios para realizar las actividades básicas de la vida diaria.
• Empobrecimiento significativo del lenguaje y tendencia
a permanecer
en silencio.
• Mayores dificultades para la escritura con la pérdida progresiva

de la caligrafía.
• Conductas impredecibles, agresividad, agitación y fobias.
Fase III• Grave afectación del lenguaje hablado y escrito.
No hay prácticamente comunicación ni oral ni escrita.
• Pérdida total de la noción del tiempo y espacio con desorientación total tempo-espacial.
• Incapacidad para reconocer el propio cuerpo y sus necesidades.

No se distingue si se tiene frío o calor, hambre o sed, etc.…
• Pérdida total de memoria, a excepción de la afectiva.
• Graves trastornos del movimiento, se puede llegar a la inmovilidad total.
• A medida que avanza la enfermedad se puede llegar a una desconexión total

del mundo.

Sabemos dónde estamos, y tratamos de prolongar esta fase todo lo posible.

Sabemos lo que vendrá y pedimos al cielo que tarde en llegar.
fuente

La evolución del Alzheimer es progresiva y va quemando etapas muy concretas

No hay dos enfermos que progresan de la misma manera, como no hay dos enfermedades de Alzheimer iguales, pero todos los pacientes pasan de una
u otra manera por tres fases diferenciadas a lo largo de su vida.

Tres fases marcan la vida de los enfermos de Alzheimer, desde la pérdida de memoria a la desconexión
total del mundo.

fuente
http://www.hechosdehoy.com/las-tres-fases-del-alzheimer-13747.htm
Nota: pueden tomar la información que deseen  pero solicitamos a quienes nos visitan  colocar siempre el nombre de su autor y/o la fuente de donde ha sido tomado, respetemos para que nos respeten.

Raquel Demorizi

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